Nueva Era

Los Nueve Pilares de Nueva Era

La Fuerza que Une

El progresismo se fundamenta en valores de justicia social, equidad y participación ciudadana. Nuestro compromiso es trabajar incansablemente para construir una sociedad más igualitaria, democrática y sostenible, donde todos tengan la oportunidad de alcanzar su máximo potencial y disfrutar de una vida digna y plena.

El progresismo aboga por el respeto y la defensa de los derechos humanos, así como la aplicación del derecho internacional humanitario (DIH). Consideramos que estos valores constituyen los cimientos sólidos sobre los cuales construir cualquier proceso de cambio social. Nuestros objetivos se extienden a nivel nacional e internacional, dentro del marco del desarrollo humano sostenible. Buscamos promover la conservación de la vida, fomentar una democracia participativa y avanzar en los nueve fundamentos básicos de nuestros ideales en todo el territorio nacional, con proyección hacia toda América Latina.

Creemos firmemente en la necesidad de la redistribución de la riqueza como un paso crucial hacia una sociedad más equitativa y justa. Para lograr este objetivo, abogamos por una reforma constitucional que tenga como característica principal la participación ciudadana. Esta reforma busca empoderar a los ciudadanos y ciudadanas, permitiéndoles tener un papel activo en la toma de decisiones políticas y en la configuración del rumbo del país.

Además de la redistribución de la riqueza, nuestra visión de progreso también incluye la promoción de una economía inclusiva y sostenible, que beneficie a todos los sectores de la sociedad. Buscamos implementar políticas económicas que prioricen el bienestar de las personas sobre los intereses del mercado, y que promuevan el desarrollo humano y social en igual medida que el crecimiento económico.

Primero, La defensa del ambiente y la protección ecológica son pilares fundamentales de nuestra visión progresista positivista. Reconocemos la urgente necesidad de salvaguardar nuestro hábitat natural y preservar la biodiversidad para garantizar la vida humana en armonía con su entorno. Es crucial que las personas aprendan a manejar de manera sostenible los recursos naturales y a valorar la importancia de la biodiversidad para la supervivencia de las futuras generaciones.

En nuestra lucha por la defensa del ambiente, rechazamos firmemente la codicia y el afán desmedido por el lucro a expensas de los recursos naturales. Hemos establecido que la protección irrestricta del medio ambiente es una prioridad absoluta. Detrás del preocupante escenario del cambio climático, se esconde una crisis civilizatoria que surge como consecuencia de las injusticias sociales y ambientales acumuladas a lo largo del tiempo.

Nos enfrentamos a una realidad en la que el modelo de desarrollo impulsado por la explotación desmedida de los recursos naturales y la contaminación indiscriminada ha puesto en riesgo la estabilidad de los ecosistemas y la supervivencia misma de la vida en el planeta. Por tanto, consideramos que es imperativo adoptar medidas urgentes y decididas para revertir esta situación.

Además de la protección del medio ambiente, también abogamos por la promoción de prácticas sustentables en todos los ámbitos de la vida humana, desde la agricultura hasta la industria, y desde el consumo diario hasta las políticas gubernamentales. Creemos en la necesidad de transitar hacia una economía verde y circular que priorice la conservación de los recursos naturales y la reducción de la huella ecológica.

Nuestra defensa del ambiente no solo se limita a la preservación de los ecosistemas, sino que también implica un compromiso activo con la justicia ambiental, la equidad social y el bienestar humano. Estamos decididos a enfrentar los desafíos ambientales actuales con determinación y visión a largo plazo, buscando construir un futuro sostenible y en armonía con la naturaleza.

Segundo: La lucha primordial de Nueva Era, es la democracia participativa es mucho más que un sistema de gobierno: es un compromiso con la participación ciudadana, la justicia social y la construcción de una sociedad más igualitaria y democrática para todos. PRO se compromete con la promoción de la democracia participativa como piedra angular de su visión progresista de la Nueva Era. Entendemos que el progresismo positivista moderno solo puede prosperar en el contexto de una república socialdemocrática, donde se garanticen los derechos fundamentales y se promueva una participación activa de los ciudadanos en la toma de decisiones.

La democracia participativa implica un compromiso profundo con la defensa de los intereses públicos desde su raíz, es decir, desde la sociedad misma. Reconocemos que la democracia no se limita simplemente al ejercicio del voto en elecciones periódicas, sino que va mucho más allá. Se trata de un proceso continuo en el que todos los ciudadanos tienen la oportunidad y la responsabilidad de involucrarse en las actividades estatales, culturales y sociales que afectan sus vidas.

En este sentido, la profundización de la democracia implica el fomento del debate público, la participación en la toma de decisiones, y el fortalecimiento de los mecanismos de rendición de cuentas. La consulta popular y la deliberación ciudadana son herramientas clave para asegurar que la voluntad popular se refleje de manera efectiva en las políticas y decisiones gubernamentales.

La participación del pueblo es esencial en una sociedad democrática, y debe ir más allá de la simple emisión del voto en las urnas. Los ciudadanos deben tener el poder soberano para dar forma a las instituciones y sociedades en las que viven. Esto implica la creación y fortalecimiento de organizaciones de integración y participación ciudadana, que trabajen en la defensa de los derechos humanos universales y la promoción de la fraternidad entre todos los miembros de la sociedad.

Dentro de un progresismo moderno, la fraternidad no es solo un concepto abstracto, sino un principio fundamental que guía nuestras acciones y relaciones sociales. La fraternidad implica el reconocimiento y la valoración de la dignidad de cada individuo, así como el compromiso con la solidaridad, la igualdad y el respeto mutuo entre todos los miembros de la sociedad.

En este contexto, la creación y el fortalecimiento de organizaciones de integración y participación ciudadana desempeñan un papel crucial. Estas organizaciones no solo promueven la defensa de los derechos humanos universales, sino que también trabajan activamente en la construcción de relaciones basadas en la fraternidad y la colaboración.

Una sociedad basada en la fraternidad es aquella en la que se fomenta la empatía y la compasión hacia los demás, se practica la justicia social y se trabaja en conjunto para superar las desigualdades y las injusticias. En lugar de enfocarse únicamente en el interés propio, se busca el bienestar común y se reconoce la interdependencia entre todos los miembros de la sociedad.

La fraternidad implica el reconocimiento de la diversidad y la pluralidad de experiencias, perspectivas y culturas dentro de la sociedad. Se trata de construir puentes de entendimiento y cooperación entre diferentes grupos y comunidades, promoviendo el diálogo intercultural y la inclusión de todas las voces en el proceso de toma de decisiones.

En última instancia, la fraternidad es un principio que nos llama a trabajar juntos en la construcción de un mundo más justo, pacífico y solidario. Es un recordatorio de que todos somos parte de una misma familia humana y que nuestro destino está intrínsecamente ligado al de nuestros semejantes. En un progresismo moderno, la fraternidad es un valor central que impulsa nuestro compromiso con la transformación social y el bienestar de todos.

Tercero: La macroeconomía enfocada en el trabajo digno y en lo social es una piedra angular del progresismo moderno. En contraposición a la visión ortodoxa que prioriza el libre mercado y el beneficio económico sobre todas las demás consideraciones, el progresismo aboga por una economía heterodoxa que coloque a las personas en el centro de todas sus políticas.

Para los progresistas de la Nueva Era, ser partidario de una macroeconomía que genere empleo y sirva a la gente antes que al mercado es una prioridad. Esto significa promover políticas económicas que prioricen la creación de empleo digno, el bienestar social y la equidad. Una economía que funciona para el beneficio de todos y no solo para unos pocos privilegiados.

La economía ortodoxa, basada en la corriente establecida del libre mercado, promueve un enfoque individualista y estático que conduce al consumismo desenfrenado, la obsolescencia programada y la privatización de servicios públicos esenciales. Esta visión económica neoliberal, que favorece la maximización de los beneficios a expensas del bienestar de la sociedad, es diametralmente opuesta al progresismo.

En nuestra búsqueda por construir una sociedad más justa y equitativa, el progresismo de la Nueva Era  rechaza las prácticas económicas del capitalismo salvaje, que han provocado secuelas desastrosas en nuestro país, como la corrupción y el deterioro de los servicios públicos. Abogamos por un modelo económico que ponga fin a la concentración de la riqueza y promueva la inclusión social y el desarrollo sostenible.

El progresismo propone una alternativa a la economía neoliberal, centrándose en la generación de empleo digno, la justicia social y el bienestar de la población en su conjunto. Es hora de adoptar un enfoque económico que ponga a las personas primero y que trabaje para el beneficio de toda la sociedad.

Cuarto pilar de nuestra visión progresista se centra en la construcción de capacidades humanas a través de la educación y la salud gratuita, profundizando en el ejercicio pleno de los derechos fundamentales. En una sociedad cada vez más compleja, es imperativo que nos convirtamos en tejedores de paz en cada rincón de Colombia, priorizando intervenciones continuas para hacer de la paz una realidad palpable.

En este momento crucial en el que observamos con preocupación el futuro de nuestra sociedad, es nuestra exigencia y deber prepararnos de inmediato. La educación gratuita emerge como uno de los pilares fundamentales para sostener una sociedad digna, y ello implica dedicar todos los esfuerzos posibles para mejorar las condiciones del proceso educativo, ya sea presencial o virtual. Esto incluye la capacitación integral de docentes, la construcción de una infraestructura educativa adecuada y la implementación efectiva de tecnologías de la información y comunicación. Además, es vital crear un entorno educativo que promueva la paz y la convivencia pacífica.

Ser progresista implica también garantizar la atención integral en salud, ofrecida de manera gratuita y garantizada por el Estado. La salud no puede ser tratada como una mercancía, ya que las ganancias obtenidas de su comercialización se traducirán en gastos funerarios a largo plazo. Es esencial invertir los recursos necesarios en la investigación científica y el desarrollo de soluciones médicas para prevenir enfermedades y garantizar el bienestar de toda la población.

Además, ser progresista significa respetar y hacer respetar los derechos humanos en todas sus dimensiones: económica, social, cultural y ambiental. Esto solo puede lograrse a través del ejercicio permanente de estos derechos en una democracia real, donde los derechos fundamentales sean una realidad para todos los ciudadanos. Es necesario enseñar y cumplir estos derechos desde la infancia, pasando por la educación formal, hasta llegar a la vida adulta y laboral.

Para consolidar una sociedad sana, educada y justa, es fundamental profundizar en la educación y la salud gratuitas, así como en el ejercicio pleno de los derechos humanos en todas las esferas de la vida. Estos pilares son la base sobre la cual construir un futuro próspero y equitativo para todos los colombianos.

Enseñanza para Adultos Mayores: Para conservar las Facultades Mentales de las personas de la tercera edad. La enseñanza para adultos mayores es una herramienta valiosa para promover el envejecimiento activo y saludable. Al ofrecer programas educativos adaptados a las necesidades y los intereses de este grupo demográfico, podemos ayudar a preservar sus facultades mentales, fomentar la socialización y mejorar su calidad de vida en general.

El envejecimiento es un proceso natural que conlleva cambios en diferentes aspectos de la vida, incluida la salud mental. A medida que las personas envejecen, es importante adoptar estrategias que promuevan el mantenimiento de las facultades mentales y la calidad de vida. Una de estas estrategias es la enseñanza dirigida específicamente a los adultos mayores, con el objetivo de estimular sus capacidades cognitivas y preservar su salud mental.

La enseñanza para adultos mayores se fundamenta en el principio de que el aprendizaje es un proceso continuo a lo largo de toda la vida. A través de programas educativos diseñados especialmente para este grupo demográfico, se busca estimular la actividad cerebral, promover la socialización, y mejorar la autoestima y la calidad de vida en general.

¿Cómo funciona la enseñanza para adultos mayores? Primero, se identifican las necesidades y los intereses particulares de este grupo de edad. Esto puede incluir clases de idiomas, talleres de arte, cursos de informática, actividades físicas adaptadas, entre otros. Es importante que los programas educativos sean variados y adaptables a las capacidades y preferencias individuales de cada adulto mayor.

Una de las áreas clave en la enseñanza para adultos mayores es la estimulación cognitiva. A través de ejercicios mentales, juegos de memoria, actividades de resolución de problemas y lectura, se busca mantener activas las funciones cognitivas y prevenir el deterioro cognitivo asociado con el envejecimiento. Estas actividades no solo ayudan a mantener la agudeza mental, sino que también pueden retrasar el inicio de enfermedades como el Alzheimer y otras formas de demencia.

Además de la estimulación cognitiva, la enseñanza para adultos mayores también tiene como objetivo fomentar la socialización y el sentido de pertenencia. La interacción social es fundamental para el bienestar emocional y mental de las personas mayores, y participar en actividades educativas les brinda la oportunidad de conocer a otras personas, compartir experiencias y mantenerse conectados con la comunidad.

Los beneficios de la enseñanza para adultos mayores son múltiples y significativos. Además de mejorar la salud mental y emocional, también puede aumentar la autoconfianza, la autoestima y la sensación de bienestar general. Además, al mantenerse mentalmente activos y socialmente comprometidos, los adultos mayores pueden disfrutar de una mejor calidad de vida y mantener su independencia durante más tiempo.

Quinto: Social y Justo: Pilar de nuestra visión progresista se centra en la creación de una sociedad socialmente justa y éticamente transparente. Promovemos la igualdad de oportunidades para todos los individuos y abogamos por la integridad y la transparencia en todas las esferas de la vida pública y privada. Creemos firmemente que solo a través de la justicia social y la honestidad podemos construir una sociedad más equitativa y próspera para todos.

Creemos fervientemente en la justicia social, donde cada individuo tenga el derecho inherente a la dignidad humana en todas las facetas de su vida. Esto implica garantizar el acceso a la vivienda, una educación de calidad, atención médica gratuita y una vejez protegida y digna. Reconocemos que en nuestras sociedades persisten desigualdades arraigadas y legados históricos de injusticia, por lo que abogamos por medidas que reparen estas disparidades y promuevan la igualdad de oportunidades para todos.

La ética y la transparencia son pilares fundamentales en todas nuestras acciones. No vemos la transparencia como una imposición del Estado, sino como una cultura natural que debe ser adoptada por todos. Ser progresista significa ser transparente en nuestras relaciones personales y sociales, y esta transparencia debe ser especialmente destacada en aquellos que ejercen funciones públicas. Los líderes y funcionarios públicos deben actuar con integridad y lealtad en todas sus acciones, estableciendo un ejemplo de conducta ética para toda la sociedad.

Entendemos que la confianza mutua es esencial para el funcionamiento saludable de cualquier sociedad. Por lo tanto, las instituciones públicas y privadas deben reflejar esta aspiración de transparencia y rendición de cuentas. La rendición de cuentas no debe ser solo una exigencia externa, sino un compromiso interno con la responsabilidad y la honestidad en todas las acciones y decisiones.

Sexto: Liberado y solidario, el sexto pilar de nuestra visión progresista se centra en la liberación y la solidaridad. Buscamos una sociedad donde todos tengan igualdad de oportunidades y puedan participar activamente en la construcción de un mundo más justo y humano. Trabajamos por el empoderamiento de los grupos marginados, promoviendo su participación en todos los ámbitos de la vida social, económica y política. Creemos que solo a través de la solidaridad y la colaboración podemos alcanzar una verdadera liberación para todos.

En nuestra visión progresista, aspiramos a una sociedad liberada y solidaria, donde la lucha de cada individuo sea la lucha de todos. Defendemos un escenario en el que todas las identidades, sin importar su origen, género, orientación sexual o condición social, gocen de los mismos derechos, reconocimiento y poder igualitario. Este enfoque busca servir a los intereses de la mayoría, no solo de unos pocos privilegiados.

La participación popular es un elemento clave en este proceso de transformación. Creemos firmemente en involucrar de manera integral a la sociedad en los procesos de cambio, reconociendo que esta es corresponsable junto al Estado. Es fundamental que la participación activa de la sociedad se convierta en un componente esencial para lograr cambios duraderos y de largo plazo en nuestra sociedad.

Ser progresista implica trabajar arduamente por el empoderamiento de los grupos excluidos de la sociedad. Este proceso va más allá de simplemente promover cambios en los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales; también implica fomentar un sentido de autoconfianza y empoderamiento dentro de estas comunidades. Buscamos generar un cambio estructural que permita a estos grupos tener voz y voto en las decisiones que afectan sus vidas, así como la oportunidad de participar activamente en la construcción de un futuro más inclusivo y equitativo.

Séptimo: Pacífico y Sostenible: En nuestra visión progresista, aspiramos a una sociedad pacífica y sostenible, donde la violencia de la guerra sea reemplazada por la diplomacia y el diálogo entre los pueblos. Buscamos respetar los límites planetarios y proteger a las comunidades que se encuentran en la primera línea de los impactos ambientales y sociales. Nos oponemos a una cultura dominante y exclusivista que impone sus valores sobre los demás.

Ser progresista significa ser partidario de las culturas populares, que se arraigan en su geografía, conservan sus lenguas originarias y prefieren la tradición oral. Estas culturas son más intuitivas y reflejan la diversidad y riqueza de las comunidades locales. En contraste, la cultura dominante tiende a imponer una visión uniforme del mundo, privilegiando lo escrito, lo validado y lo regulado. Promueve el uso de una lengua internacional y aboga por la homogeneización cultural a través de la globalización.

Es fundamental reconocer y valorar la diversidad cultural como un activo enriquecedor de la humanidad. Las culturas populares no solo son guardianas de tradiciones ancestrales, sino también fuentes de sabiduría y conocimiento local. Promover y preservar estas culturas es crucial para construir una sociedad más inclusiva y respetuosa con la diversidad.

Nuestra visión progresista aboga por una sociedad pacífica y sostenible, donde se respeten y valoren las diversas culturas populares. Nos oponemos a la imposición de una cultura dominante y exclusivista, y trabajamos por un mundo donde la diversidad cultural sea celebrada y protegida como parte fundamental de nuestra identidad global.

Octavo: Sintonización con los Cambios y Raíces: La sintonización con los cambios sin olvidar las raíces es un principio fundamental del progresismo. Ser progresista implica estar en armonía con los cambios y transformaciones que se dan en la sociedad, sin perder de vista las raíces y los valores fundamentales que nos definen como comunidad.

Es importante reconocer que el mundo está en constante evolución, y como progresistas, debemos estar abiertos a adaptarnos a estos cambios. Sin embargo, esta adaptación no debe implicar un abandono de nuestras tradiciones y principios más arraigados. Más bien, se trata de encontrar un equilibrio entre la innovación y la preservación de nuestra identidad cultural y social.

En la actualidad, las organizaciones sociales están redefiniendo sus demandas y luchas. Si bien en el pasado se han enfocado en derechos políticos y civiles, como el derecho al voto y a la libertad de expresión, hoy en día se está dando mayor importancia a la equidad de género, la inclusión, la diversidad sexual, la educación continua y otros aspectos relacionados con la justicia social.

Como complemento a las libertades políticas y sociales, un progresista debe convertirse en defensor de las libertades individuales y sociales. Esto significa abogar por el respeto a la diversidad, la igualdad de oportunidades y el acceso equitativo a los recursos y servicios para todos los miembros de la sociedad.

Recordemos que la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, proclamada en 1948, establece los principios fundamentales de la igualdad, la dignidad y los derechos inalienables de todos los seres humanos. Además, en Colombia, Antonio Nariño fue pionero en la promulgación de los derechos del hombre, sentando las bases para la protección de los derechos individuales y sociales en nuestro país.

La sintonización con los cambios sin olvidar las raíces es una guía importante para el progresismo. Debemos estar atentos a las transformaciones de nuestra sociedad, pero siempre manteniendo firmes nuestros valores y principios fundamentales.

Noveno: Integración de Fuerzas para una Transformación Integral: La integración de todas las fuerzas y mentalidades progresistas en Colombia representa un paso crucial hacia la consecución de la paz y el desarrollo en todo el territorio nacional. Reconocemos que sin una integración nacional de todos los colombianos, no podemos alcanzar la verdadera paz y prosperidad para nuestra nación.

La superación de un estado post-capitalista es fundamental en este proceso. Buscamos recompensar todas las formas laborales y eliminar el culto al trabajo en aras de una sociedad más equitativa y próspera. Celebramos la diversidad como una fortaleza y buscamos invertir en un futuro de abundancia compartida. Reconocemos que en cada pueblo y ciudad de Colombia existen alternativas viables para abordar de raíz problemas como el desempleo, la desigualdad y el deterioro de los servicios públicos.

Promovemos la descolonización como un paso hacia la liberación de todas las naciones oprimidas, permitiéndoles determinar su propio destino colectivo libre de cualquier forma de opresión externa. Nos unimos hoy en una unidad histórica para realizar una transformación planificada y segura. Es hora de dejar atrás el miedo al cambio y trabajar juntos para construir un futuro mejor.

La Integración Nacional propuesta por Colombia Socialdemócrata Progresista tiene como objetivo principal la integración política de todos los colombianos marginados por el Estado. Este enfoque, basado en el integralismo, busca ser inclusivo y promover el progreso social en toda la nación. Reconocemos que las naciones son unidades orgánicas complejas, y defendemos la cooperación entre las diferentes clases y grupos sociales.

Nuestro movimiento aboga por la defensa del sindicalismo, el corporativismo y una representación política más inclusiva. Buscamos eliminar las fronteras excluyentes y trabajar hacia una justicia social, económica, educativa y de salud para todos los ciudadanos, independientemente de su afiliación política o ideológica. Creemos que solo a través de la integración social y la colaboración entre todas las fuerzas progresistas podemos lograr una sociedad más justa y equitativa.

La integración de fuerzas propuesta por Colombia Socialdemócrata Progresista busca unir a todos los colombianos en un esfuerzo conjunto por alcanzar la paz, la justicia social y el desarrollo para nuestra nación. Es un llamado a dejar de lado nuestras diferencias y trabajar juntos hacia un futuro común de prosperidad y bienestar para todos. La garantía a las personas mayores a una vejez digna con una pensión que les brinde las seguridades necesarias para su vida. El único requisito que debe tener una persona para lograr la pensión es la edad, esta no es susceptible de heredad el único caso es cuando existan hijos que requieran cuidados especiales y están incapacitados.

Estamos para ayudarlo: visite nuestra web Colombia Nueva Era. Tú y yo unámonos. Ayúdenos a su divulgación y asista a las videoconferencias de los martes y jueves. Inscríbase en el correo: líderescolombiaaccion@gmail.com. Twitter: elcriterioprens

Viva Colombia unida

Hermán Lozano director general

Correo: colombiasocialprogresista@gmail.com

Gracias por su atención

Lea El Criterio


 


 

UNETE A LA NUEVA ERA

 

Este es el momento en que nace La Nueva Era como un movimiento de conciencia, transformación y fraternidad para Colombia y, por expansión, para toda América Latina.


🌟 Manifiesto Fundacional del Movimiento LA NUEVA ERA

Por una Colombia despierta, fraterna, justa y consciente

1. ¿Por qué nace La Nueva Era?

Porque Colombia atraviesa una de las peores crisis políticas y éticas de su historia.
Porque la extrema derecha saquea al país sin piedad.
Porque una izquierda sin norte ha traicionado la esperanza de millones.
Porque los partidos de centro han sido infiltrados por oportunistas sin alma ni principios.
Porque el pueblo ha despertado… pero no encuentra aún una verdadera opción.

La Nueva Era nace como un llamado profundo a la conciencia, al alma de la nación, al espíritu de fraternidad y al renacer de una Colombia sabia, justa, solidaria y libre.


2. Principios de La Nueva Era

  1. Fraternidad universal como base de la convivencia: no más odio, no más violencia, no más divisiones inútiles. Somos uno solo en la diversidad.

  2. Ética y servicio como condición para ejercer cualquier forma de liderazgo: quien quiera gobernar, debe saber servir.

  3. Sabiduría espiritual como faro para la acción política, económica y social.

  4. Justicia social como equilibrio entre los derechos humanos, la redistribución de la riqueza y la dignidad para todos.

  5. Soberanía nacional y respeto por la Madre Tierra: Colombia no está en venta; sus tierras, aguas y pueblos son sagrados.

  6. Educación para la conciencia: una revolución en la mente y en el alma de las nuevas generaciones.

  7. Tecnología con propósito humano y espiritual: la innovación al servicio del bien común, no del mercado sin alma.

  8. Unidad Latinoamericana: la esperanza de América Latina está en su unión solidaria, espiritual, ética y cultural.


3. Rumbo a una Asamblea Popular de Sabiduría y Propuesta

La Nueva Era no se construye en los salones del poder, sino desde el pueblo consciente, desde los barrios, los pueblos, las universidades, los centros de meditación, los sindicatos con alma, los artistas, los campesinos, los jóvenes y sabios del espíritu.

Proponemos:

  • Una Asamblea Popular de la Nueva Era, donde se escuchen todas las voces del país.

  • Formación de círculos de reflexión, estudio y acción fraterna, en todo el país.

  • Creación de una Red de Fraternidad para el Cambio, con representantes por regiones.

  • Redacción de una Carta Ética Nacional, con los principios que guiarán cualquier futuro gobierno.


4. Invitación abierta

A los que ya no creen, pero aún sueñan.
A los que resisten en silencio.
A los que oran por la paz.
A los que marchan por la justicia.
A los que siembran, curan, crean, enseñan y transforman.
A ti, que estás leyendo esto con el corazón abierto...

Esta es tu hora. Esta es nuestra hora. La Nueva Era ha nacido. Y no hay marcha atrás.

 

¿Cómo participar?

Charlas y capacitaciones

Red de fiscalización

Escuela de Dirigentes

Equipo de Territorio

Invitá a participar

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Mail: avanzanuevaera@gmail.com